Una
Maravillosa Vista del Cielo
Como cualquier usuario de binoculares sabrá que cualquier pequeño movimiento
se incrementa en los dispositivos ópticos. Imagine la distorsión si
el objeto que se observa esta a 10 millones de años luz.
La luz que recibe el telescopio de 3.6 metros, en lo alto de la montaña
La Silla, en Chile, se ve como la luz que proyecta una estrella que
ya no existe. "¿Por qué sucedía esto?", se preguntó Manuel Silva, en
los últimos 15 metros del viaje antes de llegar al magnífico observatorio.
Justamente ese era el problema que tenía que resolver Silva: sin un
sistema adecuado de enfriamiento el calor que se escapaba, al abrirse
el domo durante la noche, distorsionaba la luz que viaja miles de billones
de millas para llega a la tierra, algo parecido a las ondas que refleja
el asfalto, en un día soleado, y que distorsionan el tráfico que vemos.
El equipo formado por Silva, un ingeniero de Interma y Carrier Chile,
resolvieron este problema tan efectivamente, que Carrier Chile se ganó
la reputación del "Enfriador del observatorio".
Las habilidades demostradas le ayudaron a obtener el contrato de enfriamiento
en la construcción del observatorio en el Cerro Paranal, a 650 kilómetros
al norte.
El observatorio del Cerro Paranal será enfriado por tres unidades 23XL
fabricadas en Syracuse, Nueva York mismas que fueron seleccionadas por
su eficiencia y por los bajos niveles de vibración. "Actualmente existen
otros observatorios en Chile, en los cuales los enfriadores Carrier
están participando", menciona Alfredo Rodríguez, Gerente General de
Carrier Chile.
Los observatorios de La Silla y Paranal son operados en consorcio con
un organismo europeo, la Organización Europea de Astronomía y están
ubicados en el desierto de Atacama por buenas razones.
El desierto de Atacama es la parte más seca del planeta. La fría corriente
Humboldt, en la Costa del pacífico chileno, enfría el ambiente y reduce
la formación de humedad. Una vez que el aire se calienta, la humedad
desaparece. El resultado son casi 300 noches sin nubes en La Silla y
350 noches claras en Cerro Paranal. Como no hay grandes ciudades cerca
no existe niebla ni contaminación de aire o luz.
El desierto de Atacama es conocido por su abrasador calor durante el
día, pero por la noche baja la temperatura considerablemente, aún en
el verano. Por esta razón todos los que visitan el observatorio durante
la noche portan chaquetas.
"El sistema de enfriamiento está diseñado para el telescopio, no para
los astrónomos," comenta Silva. "Claro que todos trabajan en habitaciones
fuera del domo, donde la temperatura está controlada, así que esto no
es problema. Las habitaciones también cuentan con equipos Carrier, así
que los astrónomos tienen lo mejor de dos mundos".
Utilizando información meteorológica archivada durante el día, se mantiene
una temperatura igual a la registrada durante la noche dentro del domo.
Cuando se abre sólo existe una diferencia de uno o dos grados. Esto
no es fácil ya que hay 15 metros entre el suelo y el observatorio. La
diferencia entre el piso y el techo anteriormente era de siete grados
Celsius. Para reducir la diferencia, el diseño de Silva envía aire frío
directamente abajo del espejo del telescopio, ubicado a nivel del piso,
el resto se envía por serpentines al domo.
El sistema es un enfriador serie 30 de McMinnville, Tennessee y dos
enfriadores Carrier de Montulel, Francia, que son operados por la red
digital Carrier Confort.
El mismo sistema Carrier controla el intercambio de calor así como el
aceite utilizado en el sistema hidráulico. El sistema hidráulico mueve
el telescopio y el domo de 30 toneladas.
"Existe una importante diferencia entre los astrónomos y nuestro sistema
de enfriamiento Carrier," menciona Silva. "Los astrónomos sólo trabajan
de noche. El sistema trabaja las 24 horas."