Ha sido diseñado para operadores de puertas de la
gama alta y media, con objeto de asegurar el control y la seguridad
de los pasajeros.
Consiste en una pantalla de rayos infrarrojos que
actúa como una cortina de seguridad a través del umbral de la puerta.
Si uno de estos rayos es interrumpido por cualquier
obstáculo, las puertas inmediatamente detienen su movimiento de
forma silenciosa y suave, e inician su reapertura sin haber hecho
contacto físico con el mismo
El diseño estilizado de las antenas de este detector
permite ocultarlas a la vista si están situadas en los paños de
las puertas o en el estribo de la cabina. En consecuencia, cuando
el sistema sustituye al de bordes mecánicos de seguridad en un ascensor
existente, el aspecto de la cabina mejora notablemente.